Carriage - Humpty Dumpty - Wattpad
Carriage
de Bluar_18
Carriage
Es hiriente conocer y no conocer a un amigo. Puede ser tan frágil que todo tú se desviviría por cuidarla, y puede tener secretos que te harían odiarla. Cuando la miras sabes que no hay nadie igual, que sin sentirlo te atrapo el corazón, y el rencor...
Colin despertó casi a media tarde del día siguiente, estaba somnoliento y sus ojos se cerraban una y otra vez. No era normal, no se sentía bien y aunque intentó despegar su cuerpo de la cama, la pesadez lo hizo caer de nuevo en un profundo sueño.
Horas más tarde y en medio de su estuporoso estado, percibió como alguien movía su cuerpo de un lado a otro incesante, sintió las sales de aroma impregnar sus fosas nasales y abrió sus ojos mientras alejaba con torpeza las manos de la mujer que las ponía bajo su nariz.
-¿Qué hacen? -Balbuceó- ¿Qué están haciendo? -Preguntó intentando separar sus párpados lo más que podía, estaba siendo muy difícil para él, nunca se había sentido tan cansado. Había tres mujeres allí, junto al mayordomo, todos observándolo con miedo-
-Señor, ha dormido desde la noche de ayer, el sol ha bajado. Lo llamamos y no hubo respuesta -Colin se rascó la cabeza en un intento de comprender que decían-
- Estoy mareado -Intentó sentarse, todo le daba vueltas. Una de las mujeres le acercó un vaso con agua y él lo bebió a toda prisa. Era como si hubiese ingerido demasiado Opio, como si estuviese fuera de él mismo-
-Debería beber más agua, la Señora Becker traerá un té para usted, seguro se sentirá mucho mejor -Colin se negó, movió su cuerpo con el fin de bajar de la cama y le entregó el vaso a una de las criadas a su lado-
-No, necesito ver a Penélope -Todos se quedaron en silencio, mirándose unos a otros confundidos-
-¿Señor? -Colin los observó. La Doncella más cercana a él palideció al escucharlo y las otras cubrieron sus bocas con susto-
-¿Qué les sucede? -Preguntó apretando sus ojos con fuerza-
-Debe recostarse -Colin se levantó tan rápido como pudo y apartó al mayordomo que trataba de ayudarlo-
-He perdido todo el día aquí dormido, Penélope me espera, no debo dejarla sola -Abrió la puerta y todos caminaron tras él en silencio. El hombre intentó sostenerlo mientras bajaba las escaleras y parecía a punto de caer, pero Colin lo alejó de nuevo-
-Puedo solo -No estaba seguro de porque se sentía de ese modo, las escaleras se distorsionaban frente a él y sus pies no tenían suficiente fuerza-
La casa estaba sumida en un silencio sepulcral, eso no era muy común, pero de seguro Penélope estaba dormida o leyendo cómodamente en su cama -Señor ¿Quiere ver a la Señora? Una de las mujeres se atrevió a alzar la voz cuando Colin se paró frente a la puerta de la recámara de Pen-
-Por Supuesto ¿Que de extraño tiene que desee ver a mi esposa? -La mujer bajo la cabeza y el terror se dibujó en los demás sirvientes- Pero ¿Es que no lo sabe? -Habló muy bajo, pero él la escuchó y giró su rostro-
-¿Saber qué?
-Ella se ha ido -Dijo la mujer en un hilo de voz. Colin abrió la puerta con brusquedad, la desesperación lo estaba consumiendo y cuando sus ojos se posaron sobre la cama vacía, sus rodillas flaquearon. Colin estiró ambos brazos y se sostuvo del umbral de la puerta. Pen había escapado de él ¿Por qué?
-¿ Dónde Demonios está Penélope? -Nadie dijo nada, y sus nervios comenzaron a dispararse- ¡¿A Dónde se fue mi Esposa?! -Colin estaba a punto de sucumbir, se sentía perdido, como si le hubiesen quitado su razón para vivir. Sus mejillas se habían vuelto rojas, su ceño fruncido en una confusión y molestia era demencial- ¿Qué está Pasando?
Colin llevó su mano a su rostro y la apretó quedándose muy quieto, debía calmarse, debía serenarse y comprender que estaba pasando. Enseguida levantó su cara y caminó con torpeza hasta la cama, casi cayó por las endebles pisadas que daba, no entendía por qué su cuerpo estaba tan débil, y luchando contra el sueño encontró una carta. En la mesa de madera junto a su cama, ella dejó una carta.
Colin, lamento haberme ido de esta forma, pero era necesario. Comprenderás que mi salud ha sido lo más importante para mí los últimos meses, que en verdad deseo conservar mi paz y estar tranquila.
Te agradezco por tu solícita ayuda en todos estos meses difíciles y lamento que hayas tenido que sacrificar tu felicidad para que yo estuviese bien.
No te mentiré sobre a dónde iré, porque lo sabrías enseguida. Regresaré a Mayfair junto a mi madre. Te aseguro que estaré bien, y mis avances, como el que ya pudiste presenciar, continuarán con el tiempo.
El Doctor Dunn se ha empeñado en tomar la responsabilidad de cuidar de mí, Sophie y Ancel continuarán en su fiel tarea de tratar mi estado y para cuando vuelva a escribirte, de seguro mis piernas y pies ya habrán vuelto a su función original.
Tengo una petición, e insisto en que cumplas con ella como dijiste harías. Por favor respeta mis deseos y dame un tiempo a solas. Quiero que te mantengas alejado de mí, sin cartas, visitas ni regalos. No quiero que me malinterpretes, y por eso seré sincera... No sé cómo seguir fingiendo todo esto, y no estoy preparada para hablar del todo sobre las situaciones por las que hemos pasado. En especial esta boda que ninguno de los dos quería.
De nuevo te agradezco por estar conmigo y espero comprendas mi solicitud y la respetes.
Te deseo toda la felicidad Colin.
Atentamente, Penélope Featherington
Cuando el Doctor Dunn la subió al carruaje la mañana siguiente y cerró la puerta, ella no pudo evitar derramar algunas lágrimas. Penélope habló con Ancel la noche anterior, le confesó que había tenido pequeños avances con su tratamiento y le dijo que necesitaba regresar a casa. Ancel se mostró algo confuso con su decisión, pero mencionó que la importancia de que ella estuviese tranquila, ayudaría a su tratamiento.
Ver un carruaje de nuevo la asustó, aunque no recordaba demasiado los sucesos del accidente, le aterrorizaba que todo volviese a pasar de nuevo, así que se armó de valor y trató de mantener la calma.
Su tranquila no duró demasiado, ya que su madre se sentó enojada frente a ella. Fue una tarea difícil convencerla de partir con la excusa de que necesitaba ver otro lugar y respirar otro aire. Después de todo, por supuesto Portia había insistido en que era un error dejar a Colin.
-¿Por qué no simplemente intentas llegar a un acuerdo con el Señor Bridgerton? -Se cruzó de brazos y miró a través de la ventana, no quería hablar de eso de nuevo - Pero alejarte de él, sin decírselo ¿Crees que haya sido una buena idea?
-Madre. Colin permanece junto a mí por lástima, él no me ama -La mujer blanqueó sus ojos y se acercó al asiento junto a ella-
-Penélope deja de ser una tonta, no siempre va a surgir amor en un matrimonio, ni por eso debes insistir en apartarlo de la nada. Si es que deseas que tu matrimonio se conserve, debes doblegarte y entender que él es el hombre.
-¿Cuando te doblegaste por papá? -Su madre la miró con una especie de furia contenida-
-No quieres escuchar sobre eso.